MARIO GLUZMAN

 

Nació en Mar del Plata, Argentina en 1945, en donde estudió, se desarrolló, trabajó y formó familia.

 

Desde niño mostró inquietudes por conocer al ser humano, pero no fue hasta 1975, un jueves 22 de mayo,  que su vida tuvo un cambio radical.

 

Una experiencia con desenlace feliz, lo llevó a investigar la mente humana, y comenzar a preguntarse “por el sentido de la vida”.

 

Tuvo desde esos comienzos en Argentina, guías terrenales y espirituales que fueron moldeando y puliendo su ser, en continuo aprendizaje y evolución.

 

Dos años después de esa experiencia, y ya con un camino marcado en la Consciencia del Ser, llega a Venezuela acompañado de su familia, donde además de trabajar en la profesión para la que se capacitó, como Administrador de Empresas, dedica sus horas libres, y noches enteras a nutrirse con todas las fuentes de conocimientos que están a su alcance, profundizando más y más.

 

Dicta charlas y talleres en distintas ciudades de Venezuela, cosecha amistades que hasta hoy en día forman parte de su vida, en continuo aprendizaje, compartiendo y colaborando con instituciones públicas y privadas, que contacta a su paso por ciudades y países en los  que por razones de trabajo le ha tocado vivir o visitar.

 

Para cumplir con sueños personales y razones de trabajo se radica con su familia por 5 años en Israel y luego un año en España, donde continúa con su formación y compartiendo enseñanzas a su paso.

 

Colaboró y en algunas de ellas aún lo sigue haciendo, en instituciones como: Rotary Club, Grupo de Padres Sin Pareja-Iglesia de Chuao, I.N.O.F. Los Teques, SAPAMA, Maracay – Albergues Juveniles, Fundación Vida Integral-FUVIN, ASODECO-Asociación de Educación Complementaria, Institutos Educacionales Públicos y Privados, Asociaciones Culturales, Círculos Literarios, Centro Social Cultural y Deportivo Hebraica, Círculo de la Edad de Oro, entre otros.

 

Participa en Grupos de Estudios y Tertulias Filosóficas que se reúnen mensualmente desde hace más de 10 años en Caracas y en otras ciudades del país.

 

Ha participado en diversos programas de radio y televisión brindando mensajes que permitan la reflexión y análisis sobre las relaciones humanas.

 

Y hoy llega a nosotros con esta obra, su primer hijo literario, como compilador y expositor de estos mensajes que han calado muy profundamente en miles de personas por el mundo entero.

 

 

 

NO QUIERO SER LIDER,

 

SOLO QUIERO,

 

DE UNA MANERA SUTÍL, CASI IMPERCEPTIBLE...

 

SEMBRAR El AMOR ENTRE MIS HERMANOS

 

PARA QUE ELLOS LO CULTIVEN Y

 

BRINDEN SUS HERMOSOS FRUTOS...

 

FRUTOS DE CONSCIENCIA.

 

UN LUCERO

 

 

 

 

 

 

 

No soy profeta ni maestro,

sólo alumno de la vida.

 

José Narosky