Palabras sobre Mario Gluzman

 

Por José Narosky

 

A riesgo de parecer escéptico, diré que espero poco de la especie "hombre".

 

Pero agregaría que tengo mucha fe en "algunos" hombres.

 

Y entre estos está Mario Gluzman, uno de esos seres que sienten la satisfacción del dar.

 

Es sabido que quien da, puede conocer la ingratitud. Pero también, la emoción de dar.

 

Y así como algunos nacen para crear dolor, Mario nació para atenuarlo.

 

Él utiliza palabras hacia el semejante, que siempre tratan de borrar heridas.

 

Lo conocí en Caracas, hace ya muchos años.

 

Noté de inmediato en su cálida personalidad, una búsqueda espiritual.

 

Con el devenir del tiempo fue encontrando, sin duda, su meta.

 

Y cuanto más encontró, más comprendió que tenía que seguir buscando.

 

En definitiva, Mario Gluzman es un hombre que nos reconcilia con la especie humana.

 

Porque su rigor para los actos de los hombres, lo transforma en indulgencia para esos hombres.

 

Considero que esa persistente lucha de seres como Mario, por la dignidad de la vida, seguirá sin pausa, hasta que por encima de las distancias y los tiempos, todos seamos la gran Familia Humana que soñaron los profetas.

 


Buenos Aires, Argentina, Febrero 24 de 2005.