A manera de presentación

 

 

Los mensajes recibidos sobre las diferentes etapas de la vida del personaje principal del relato, fueron dados saltando el orden cronológico de los mismos.

 

Posiblemente se deba a mis resistencias internas para aceptar que estos mensajes fueron dirigidos a mi persona.

 

Hasta que entendí, que cada enseñanza correspondía a conflictos del momento, que aún no tenía resueltos, y sobre muchos otros sobre los que sigo trabajando, y seguramente muchos más que todavía ni siquiera he vislumbrado, pero que aspiro llegaré a ver.

 

Tengo la vida por delante, y una frase, cuyo origen no recuerdo, me dice:

 

HOY, ES EL PRIMER DÍA DEL RESTO DE MI VIDA.

 

Estos mensajes destinados a sanar a la humanidad, hicieron que yo fuera el primer sanado.

 

El lector podrá notar la forma como fluyen los mensajes, unos dirigidos al grupo que se reunía a discutir las enseñanzas que recibían de Emmanuel, otros a sus hermanos de esa vida, y otros, a las vivencias personales que él compartía en sus peregrinajes.

 

En síntesis, estos mensajes no pretenden crear conflictos entre las diversas opiniones personales de los lectores, que puedan interpretarlos, como contrario a su creencia o a la  información que manejan hasta hoy, sino que transmiten un relato, una vivencia de una época, de boca de un personaje que tenía una visión, posiblemente distinta a la de otras personas contemporáneas suyas, pero afín a su grupo íntimo.

 

Si la reflexión o intercambio de ideas, que surjan de la lectura de estos mensajes, lleva a cada lector a indagar más en sí mismo y a profundizar en su esencia, el objetivo, al igual que sucedió conmigo, se habrá cumplido.

 

TRATEMOS DE PRESTAR UN POCO MÁS DE ATENCIÓN AL CONTENIDO, A LA ENSEÑANZA QUE PRETENDE TRANSMITIR,  Y NO AL CONTINENTE.

 

El compilador

 

 

 

 

 

Los tiempos de cambio no son otra cosa

que verdades en movimiento,

y que luego se hacen luz y conciencia en nosotros.

 

Emmanuel